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11/1/16

Blackstar, el último adiós de David Bowie


David Bowie fue, es y será la personificación de la frase "sé tú mismo". Y es que en la década de los 60 era un pelirrojo, andrógino, bizco, de sexualidad no definida y con los dientes torcidos que vestía de mujer por las calles de Londres y lo perseguían y acosaban por ello, sin embargo, en pocos años, seguía siendo exactamente lo mismo, sólo que ahora todos querían ser como él; logró acabar con los convencionalismos y romper barreras, invitando a los que le rodeaban a no seguir las directrices impuestas por la sociedad y aprender a aceptar y amar las particularidades de cada quien. Si me preguntan, Bowie hizo más por los "raros", indefensos, nerds, gays, en fin, los "diferentes" que cualquier otra persona de su época. 

En España nos despertamos con el sinsabor de la noticia de su partida, sólo habían pasado 2 días del lanzamiento de su nuevo álbum Blackstar, no habíamos terminado de deleitarnos con su nueva música y él ya nos decía adiós, acabando con nuestras expectativas de verlo quizá en alguna gira, sabiendo que ya no podremos esperar ansiosamente a que nos desvelara un nuevo mundo, ya no habría nueva música, nueva estética, nuevo alter ego, ya no habría más Bowie y dolía.

Blackstar fue publicado el pasado viernes, en su 69º cumpleaños y el sencillo Lazarus nos anticipaba su muerte. En el vídeo se puede ver al cantante agonizando en una cama de hospital mientras canta frases como “look up here, I’m in heaven/I’ve got scars that can’t be seen (mira aquí arriba, estoy en el cielo/tengo cicatrices que no se pueden ver), es una clara referencia al cáncer que le comía por dentro y a su partida. Su último disco es para los fans, es su regalo de despedida y su productor Tony Visconti no lo pudo describir mejor: “su muerte no ha sido diferente a su vida, una obra de arte”. Es impresionante la manera en que ha logrado hacer de su propia muerte algo tan bello, sublime y conmovedor.

 

Bowie fue música pero música acompañada de una estética, una teatralidad, un trasfondo; con cada álbum, incluso a veces con cada canción, creaba un mundo nuevo, su capacidad de reinventarse no tenía precedentes, era un camaleón. A continuación os dejo con sus 5 canciones más emblemáticas (en mi opinión), las cuales marcaron diferentes épocas:

5. Let's Dance


Es la principal canción del álbum homónimo de 1983 y es uno de los temas más exitosos en términos de ventas, el cual llegó a convertirse en uno de los himnos de los años 80 por sus cualidades disco.



Esta canción de 1975 alcanzó el número uno en la lista Billboard. Fue el producto del encuentro y la posterior "jamming session" de Bowie con el ex-beatle John Lennon. Mientras improvisaban Lennon empezó a cantar "aim" sobre un riff proporcionado por el productor Carlos Alomar, que Bowie convirtió en "Fame" a partir de lo que escribió el resto de la canción.


Forma parte del álbum del mismo nombre que vio la luz en 1977, es de los primeros temas comerciales del artista. La canción va de dos enamorados separados por el Muro de Berlín y actualmente es considerada una de las mejores canciones de Bowie.


Esta canción describe el alter ego de Bowie durante los 70. Ziggy Stardust es zurdo, pálido y de "ojos jodidos". Tiene cabello extraño y un "trasero que le dio Dios". Bowie dijo en una ocasión que al componerla pensó en Vince Taylor, un cantante británico de rockabilly relativamente desconocido fuera del Reino Unido.

1. Life on Mars?


Es una balada perteneciente al disco "Hunky Dory" (1971) y cuenta la historia de una chica solitaria con muy malos padres que va a al cine para escapar de sus problemas. Sin duda alguna muestra al cantante en su mejor version. 

HASTA SIEMPRE, STARMAN

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